1.7. Precauciones básicas

Hemos de tener presente que el correo electrónico es la principal fuente de entrada de virus en nuestro ordenador. Para evitar esto podemos tomar unas precauciones que son básicas para un uso correcto del e-mail.

  • La principal recomendación es no abrir nunca los ficheros adjuntos de los mensajes que nos lleguen de personas desconocidas. Estos pueden contener virus que pueden causar daños más o menos graves. Normalmente tienen como asunto títulos atractivos que incitan a leerlos (a veces pueden llegar de personas conocidas también). Por supuesto, no hay que contestar a este tipo de mensajes.
  • Es normal que recibamos en nuestro buzón mensajes publicitarios no deseados, llamado correo basura o spam. En ningún caso debemos responder a estos mensajes, ya que daríamos muestras de que el correo está activo y recibiríamos más spam todavía.
  • Podemos recibir cadenas de mensajes que nos invitan a reenviarlos prometiendo recompensas o causas solidarias. Casi todas estas suelen ser falsas. Al reenviarlas contribuiremos a la propagación de virus o a dar a conocer direcciones personales a terceras personas.
  • Si queremos reenviar un mensaje debemos borrar antes las direcciones de otras personas que aparecen en el cuerpo del mensaje, por el mismo motivo: mantener en lo posible la privacidad de las direcciones de correo.
  • Nunca envíes por correo electrónico información privada, como el número de la tarjeta de crédito, claves o contraseñas.
  • No compartas tu dirección de correo en páginas web poco fiables, ya que podrías encontrarte tu buzón de correo lleno de correo basura. Si vas a darte de alta en este tipo de páginas, no está de más hacerte una cuenta específica para ello.
  • Escribe siempre un asunto o título significativo en todos los mensajes que envíes. Ayudarás a que el destinatario no pierda tiempo intentando buscar tu mensaje, o lo leerá antes si es importante.
  • No envíes archivos adjuntos de gran tamaño, ni de forma indiscriminada, ya que puedes bloquear el buzón de correo del destinatario, y, en todo caso, tendrá que esperar a su descarga completa.
  • Intenta escribir correctamente, evitando las faltas.
  • No escribas en mayúsculas o utilizando colores demasiado llamativos. Recuerda también que el destinatario podría malinterpretar tus palabras, así que intenta expresarte con buen gusto.
  • Firma tus mensajes, en el caso del correo electrónico pon el nombre al final del mismo, hay veces que nuestra dirección no da pistas muy claras de quienes somos.
Última modificación: miércoles, 16 de septiembre de 2015, 22:56